Por qué funciona un cuento distinto cada noche
La rutina de leer antes de dormir ayuda a marcar el final del día: baja el ritmo, apaga la pantalla y da un momento de calma compartido. El problema suele ser el repertorio, porque los mismos cinco libros se agotan rápido. Con cuentos personalizados el repertorio no se acaba. Y como la historia habla de lo que tu peque tiene en la cabeza esta semana, la atención se sostiene sola: quiere saber qué le pasa a él en el cuento.
